jueves, 25 de junio de 2009

A Rotary no voy ni aunque me paguen

Te cuento que la semana pasada fui a una reunión donde mi abuelo iba a ser nominado como padre del año o algo así, era una reunión de un club rotario en el que, el promedio de edad, debe ser alrededor de 80 años.

Y bueno, me invitaron a ir de nuevo puesto que, como es obvio, necesitan rejuvenecer y jalar socios jóvenes puesto que, la cantera que tienen ya está bastante fosilizada. Por dos minutos (literalmente minuto y medio) lo pensé y dije: "aunque esto sea en día de semana, cuando tengo miles de cosas que hacer y, en caso de tener un tiempo libre preferiría pasarlo durmiendo o comprándome ropa en vez de estar en un almuerzo formal, podría ser interesante puesto que, en cierta forma, es una asociación sin fines de lucro, que tiene finalidad social, de apoyo a personas necesitadas, etc."

Sin embargo, luego de oir y ver un par de cosas, dije: "aghhhh no, no hay forma". Para empezar, las mujeres que van allí (que son normalmente esposas de socios o, en el caso que a su vez sean socias, el marido también es socio) siempre se llaman Pochita de tal, Paquita de cual y Cuchi de alguien más; o sea, las pobres señoras no tienen personalidad alguna, cosa que puede ser entendible en personas de esas edades, pero había una pareja de esposos jóvenes (en sus 30-31), que vivían bajo los mismos parámetros; o sea, la pobre chica era no me acuerdo que de tal.

Comprenderás mi espanto al ver algo así, o sea, las chicas que yo conozco creo que primero se divorcian (o se matan) antes que perder su apellido y convertirse en "propiedad" del marido, con lo que dije: "ah no, esto es para viejos y, si no eres viejo, para lornas o gente hipermegaarchi tradicional", con lo que, yo allí no tengo nada que hacer. O sea, ¿te imaginas? Con seguridad en algún momento haría una revolución, o saldría gritando espantado o, me sacarían de allí por tener dos piercings en la cara o, quien sabe que.

Por otro lado, a las personas que trabajan con ellos, sirviendo la comida o cosas así, los tratan como a monos amaestrados, no los miran, les gritan, los apuran como cuando apuras a un caballo para que corra más rápido, etc; entre otras cosas como, el "dios mediante" o "gracias a dios", entre otras, frases hechas que me suenan super extrañas; entre otras miles de cosas más.

O sea, lamentablemente, el invitar a personas jóvenes no va a funcionar, si se comportan de forma tan "anticuada" por decir lo menos, así que, por eso, pues a Rotary no voy ni aunque me paguen.

lunes, 22 de junio de 2009

Dos meses

¿Qué son dos meses? (¿Aunque en realidad es más no?) No quiero definirlos como un espacio de tiempo de 60 días o algo así (¿qué trillado no?), sino más bien, en lo que han representado (y vienen representando) para mi, en cómo me permiten conocerte y quererte cada día más, en darme cuenta que, es poco tiempo, pero que siento que, ese poco tiempo, viene siendo el mejor de mi vida y que, lo es, por ti, para ti y contigo.


¿Cómo puedo asociar los dos meses con nosotros? Pues, súper fácil, somos dos, son dos meses, lo que suena (o se lee sencillo), pero no necesariamente lo es, ¿verdad? O sea, ponte a pensar un poquito: muchoporhacer, muchotrabajo, muchasresponsabilidades, muchasambicionespersonales, pocotiempo a lo que mucha gente podría decir: “too much”, pero nosotros no, y, creo saber las razones: eresimportarteparami (ydemuestrasquelosoyparati), quieroqueformespartedemivida (ymehacesnotarquemequieresentuvida), estoydispuestoatodoporti (ysientoquepiensaslomismo), tequieromuchísimo (yloveoentumirada); es por eso que estos dos meses, nosotros dos estamos juntos y, eso es lo que quiero.


¿Qué más quiero? Quiero que seas feliz, quiero que sigas creciendo, quiero ver tu carita sonriente todo el tiempo (aunque adoro cuando te asas), quiero que estés a mi lado, ahora y por siempre, te quiero, felices dos meses.

domingo, 7 de junio de 2009

Sara Ellen y mi pretexto para hablar de nuestra primitiva sociedad

Este fin de semana ha sido muy tranquilo, el viernes salí a cenar (nos fuimos al Chili's que estuvo buenazo) y, muertos de frío, cada uno se fue a su casa, el sábado, había planeado una jornada de pelis en casa, pero los acontecimientos dieron un giro inesperado y terminamos, viendo el unipersonal Sara con Kareen Spano en el ICPNA, luego de lo cual, terminamos en el KFC de Comandante Espinar y, de allí a casita a dormir.

¿De qué trató ese unipersonal? Pues la base era hablar de Sarah Ellen, esa supuesta bruja, hechicera o que se yo que, teóricamente (o, según reza la supuesta tradición popular ; o, la cortina de humo que creó la dictadura de Fujimori), fue enterrada en el cementerio de Pisco porque no la habrían aceptado en ninguna parte, luego de haber muerto ejecutada por hechicería en 1913 en Inglaterra; siendo que, luego con ese pretexto, la actriz habla (o protesta) de cierta forma sobre la posición de la mujer, la imagen de la mujer o la misoginia que puede existir aún en esta época.

Durante la obra, la actriz (que empieza su performance desnuda), preguntó si la historia era creíble (pero ¿a que parte de la historia se refería?, ¿a la parte de la brujería? o, a la parte de que, actualmente, luego del terremoto de Pisco de 2007 y, por el hecho que su tumba no fue dañada, la gente la adora como santa), o sea, como ves, la respuesta era más compleja, felizmente, no me preguntó a mi que, si lo hacía, pues yo le habría dicho: "depende" (no se si la habría sacado de cuadro, si me hubiera respondido; o, si se hubiera allí quedado pensando en qué decir; o, si me hubieran mandado una mirada de ¡cállate la boca!), pero, en serio, creo que depende, ¿de qué? De qué parte de la historia me preguntara si era creible o no, o sea si me pregunta sobre si era creible que ejecutaran a alguien en la Inglaterra de 1913 por brujería, pues le habría dicho que no, o sea, pongámonos un poco en el contexto: la belle epoque, la revolución industrial en su esplendor, pues no es posible. Sin embargo, si me preguntaba si creía que en el Pisco del siglo 21, la gente adoraba a una mujer (con ese background) por el hecho que su tumba no fue dañada durante el terremoto, le habría dicho un sonoro: sí, es verdad.

Como ves, es súper curioso, o sea en 1913, en Inglaterra, no era creible que alguien fuera ejecutada por bruja; o, me parece que, incluso tampoco era creible que se pudiera pensar en que amenazas del tipo: "volveré en 80 años" (que fueron las que se dijeron que la bruja dijo), serían tomadas en serio o, si alguna autoridad política habría impedido el entierro de un cuerpo por una estupidez de esas; pero, muy por el contrario, en Pisco (Perú) del siglo 21 (o sea, casi 100 años despúes), no hay dudas de que la gente pueda estar adorando a una mujer (supuestamente, una bruja) cuya tumba no fue destruida por un terremoto.

¿Qué nos pasa? O sea, es una diferencia cultural muy fuerte no; o ¿es que tenemos un atraso intelectual y cultural de más de 100 años? Creo que ambos; por un lado, esta sociedad está (o es) muy influenciada (o influenciable) por este tipo de cosas de brujería y similares, lo que, en mi opinión no tiene mucho sentido, salvo que te dejes influenciar por ello. Es importante decir que, no dudo que exista la gente que practica la brujería, existen, pero ésta sólo afecta a los que se dejan influenciar por ellos. Es bien sencillo, todo está en tu mente, si sientes que te quieren hacer daño (y que pueden hacerlo) lo harán (o tú mismo te lo harás), si sientes que te quieren enfermar (y que pueden hacerlo) pues lo harán (o tú mismo te lo harás). Entonces, la respuesta es muy sencilla, sólo no hay que dejar influenciarse por ello, hay que dejar de pensar en santificar todo lo que se mueve (cosa que no es sólo una manifestación católicamente asquerosa, sino que, es también una manifestación de la cosmovisión andina muy interesante, pero interesante como primitiva, y de estudio antropólogico, pero no como forma de vida, en esta nuestra sociedad actual).

O sea, hasta que podamos, no necesariamente, dejar de ser religiosos (no digo que la religión sea mala, salvo la católica que, me parece asquerosa), pero sí, hasta que logremos, como sociedad, separar nuestras manifestaciones religiosas y de creencia popular de nuestra vida como sociedad. Hasta que no logremos que la religión o las creencias populares dejen de dominar nuestros espacios de noticias, de forma de vivir, de ver el mundo (sin desmerecer las manifestaciones artísticas que se pueden basar en ese tipo de cosas como el unipersonal que vi, lo que no me parece malo en absoluto), pues nada hay que hacer y, nos pareceremos más a una sociedad primitiva que a una sociedad civilizada.

Bueno creo que ya hablé mucho, nos vemos...