lunes, 11 de abril de 2011

Una reflexión en esta mañana

Sólo una pequeña reflexión en esta mañana de insultos y más odio.

La culpa no es de Toledo, la culpa no es de PPK, la culpa no es de Castañeda. La culpa es tuya, mía y de todos nosotros los privilegiados.

¿Por qué? Porque nos importa una mierda el resto, porque los vemos como pobres, brutos, ignorantes y encima feos. Por tanto, no dignos de ser respetados.

Porque no queremos darnos cuenta que el Perú no somos nosotros, sino que el Perú son ellos.

Porque cada vez que las cosas salen mal todos lloramos como cojudos y decimos "me largo a Miami" y, que la culpa es de "los ignorantes" -que es la más nueva forma de decirle "cholo de mierda" a alguien-.

Porque esta gente no vota por Humala o por sus políticas, sino que vota contra nosotros y contra todo lo que representamos nosotros y, porque eso no cambiará sino hasta que aprendamos a respetar a las mayorías mestizas y andinas.

Porque si no queremos darnos cuenta por las buenas, nos van a hacer darnos cuenta por las malas -quitándonos la nacionalidad, quitándonos nuestras casas, quitándonos nuestra cosas- ¿Por qué? Porque piensan que eso -la plata- es lo único que nos importa.

Salvo mejor parecer...

martes, 5 de abril de 2011

La trampa del bienestar

Hay algo que estoy viendo en estas elecciones y que, hasta hace unos días no llegaba a entender. Simplemente, no podía comprender cómo era posible que hubiese gente que no podía ver lo evidente que resultaba que PPK tendría muy pocas oportunidades (por no decir ninguna) de ganarle a Humala en segunda vuelta hasta que se me prendió el foco. La razón es algo que puedo llamar: la trampa del bienestar.

¿Qué es la trampa del bienestar? Se trata de una ceguera en la que hemos caído los niveles sociales altos de la sociedad peruana. Esta ceguera consiste en habernos olvidado que, en gran parte de nuestro país hay gente que se siente excluida, que considera que su exclusión es culpa nuestra y que, por eso no votarán por el candidato que represente principalmente a estas clases sociales.

En efecto, hay que recordar lo que ocurrió en 2006 cuando en las calles se veía el gran resentimiento de mucha gente hacia las personas de niveles sociales más altos. También hay que recordar los eventos en las minas, donde los ingenieros eran amenazados con frases como: “blanquito de mierda, ya vas a ver cuando salga Ollanta, ahí te vas a cagar”.

Ahora, ¿en realidad crees que en 5 años ese resentimiento se ha acabado? Yo creo que no. Ello se ve principalmente en el interior y, en cierta forma también en las calles de Lima; y si no lo has visto es porque no te atreves a mirar más allá de la burbuja en la que vivimos todos nosotros. ¿Por qué ahora no nos damos cuenta que vivimos en una burbuja? Porque la burbuja es ahora mucho más grande que antes puesto que ahora nuestra economía es bastante mayor; porque lo único que vemos es éxito económico tras éxito económico; porque lo único que percibimos es progreso y bienestar económico en nosotros y, algunos sectores más pero que, para una aún importante parte de la población no sigue siendo más que algo muy lejano toda vez que no hemos hecho aún nada por “integrar” al Perú y por integrarnos entre peruanos.

Por eso, creo que debemos abrir los ojos y mirar un poco más allá de nuestra sola realidad, de nuestro solo entorno y, tratar de ponernos en los zapatos del Perú profundo y, sobre esa base, pensar si, realmente, el Perú profundo votaría por PPK o no.

Ahora, es importante decir que esta reflexión que cada uno de nosotros debe hacer, es muy importante y, probablemente determinará la más importante decisión que, como peruanos, debamos tomar en el presente siglo.

Asimismo, es muy importante señalar que, si nos equivocamos nos pasará lo mismo que le pasó a Venezuela, un país que hasta 1998 contaba con clases media y alta muy pujantes, con altos niveles de bienestar y que nunca se dieron cuenta del tren que se les venía encima sino hasta que ya era demasiado tarde. Ese tren, fue el gran resentimiento que existía en una importante parte de la población venezolana que se sentía excluida y que cuando tuvo oportunidad de joder a las clases altas, lo hizo sin reflexionar si era bueno o no para el país.

Nosotros, aún estamos a tiempo, nos quedan 5 días, después de eso y si Humala llega a la segunda vuelta con PPK, ya no hay marcha atrás.

Salvo mejor parecer…